Ideas Locas (I)
Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que puse algo en el blog.
Supongo que o cada vez tengo menos que decir, o posiblemente sea que esté dejando de encontrar palabras para escribirlo con claridad.
Desde hace ya un tiempo hay unas cuantas cosas que rondan por mi cabeza, y que no se van...Supongo que en parte están deseando ser plasmadas en papel(virtual, en este caso), ya no sólo para que lo lea al que le pueda interesar, sino para que cuando abra mi blog, pueda tener una impresión más real de lo que pienso, como para convencerme a mi mismo de que lo que pienso está ahí, y que puede ser real...
Una de esas cosas que rondan es el qué me hace sentirme vivo. Me explico:
Sé que estoy vivo, pero intento analizar qué cosas hacen que me pueda ver a mí mismo real, parte de un todo que fluye y que no acaba:
Sentirme vivo es para mí jugar al balonmano; poder oler, pisar, y sentir el mar; respirar profundamente en medio de un pinar, sin ruidos artificiales; estremecerme al ver, o sentir algo o a alguien especial; la poesía, en cualquier forma, hablada, escrita o en forma de acordes musicales; un etcétera de cosas que me puedan hacer sentir bien, y por último y más importante, toda esa gente que forma parte de mi vida y que me aporta algo, esa gente por la que merece la pena luchar, y seguir adelante se esté bien o se esté mal...
Y a ti, ¿qué cosas te hacen sentir vivo?
Siempre hay esperanza
No para de taladrarme la cabeza... no para. Y lo tengo que soltar... me gustaría que las cosas no fueran así, que esa mierda de día no hubiera llegado. Que hubieras decidido coger el autobús... o no ir a trabajar. Las cosas no tenían por qué haber acabado así.
Hay muchas canciones que me recuerdan el pasado... aquél pasado en el que un niño recién convertido en adolescente no paraba de aburrir a otra niña también recién llegada a la adolescencia, y que vivieron juntos momentos. Momentos que pertenecen a un pasado ya lejano, pero que nunca se irán... Y con eso me quedo.
Cada pedacito de cada canción abre una puerta a todos esos recuerdos que hacen que sigas viva, al menos en una parte de mi mente, al igual que otras muchas personas que a lo largo de tu vida te han ido conociendo... Y con eso me quedo.
Sinceramente, no sé qué se supone que nos encontraremos al morir. Mi teoría es fría pero sencilla... somos animales como los demás, y nada hasta ahora me ha dado señales para cambiar de opinión en que cuando muramos nos convertiremos en polvo y pasaremos a formar parte de la historia del planeta en el que vivimos.
Con esa manera de pensar se hace duro imaginar un futuro sin los seres a los que amo... Pero me queda una esperanza, una vaga esperanza, y es que esté equivocado, y cuando la vida decida que ya no me necesita pueda reencontrarme con aquellas personas que tanto me han marcado y a las que tanto echo y echaré de menos...
Mientras tanto, si alguien ha perdido un ser querido, si los momentos de pena y de dolor son tan fuertes que no dejan casi respirar, hay que mirar de frente a esos miedos, y decidir que somos tan fuertes que podremos con ellos y con más. Porque estoy seguro de que los seres que más nos importan y que ya no están pretenden que vivamos felices aún sin ellos.
A mí me gustaría que así fuera cuando llegue mi hora...
Así que si por casualidades de la vida alguien que acaba de perder a un ser querido se topa con esta entrada del blog, espero que a pesar de mi pesimismo inicial acepten mi consejo final:
La vida es algo maravilloso que a veces nos hace estrellar. Hay que levantarse, mirar al presente y darse cuenta de que aún hay mucho por hacer y por amar...
Y estar preparados por si mi pensamiento es erróneo y cuando crucemos las puertas de la muerte nos reciben los que ya no están con una cálida sonrisa de bienvenida.
“Luchemos por ser pájaros libres y volar cuando y donde queramos con quien queramos, y que los reveses de la vida no bloqueen nuestras principales armas: Nuestro cerebro y nuestro corazón”.
My love we are one
Siento el frío en mí, un gélido escalofrío lleno de dulzura y de dolor. Un sueño amargo y azul, que se torna al color del alba a la vez que se sumerge mi alma. Algo que más que un sueño es un sentimiento, y que hace que aquel magnífico capricho de la naturaleza, mortal, rápido y calculador, reluzca con una belleza inusitada en lo más profundo de mi corazón, que lo ame y lo admire, y que crea en las mágicas leyendas, forjadas por humanos en tiempos más civilizados.
Me postro ante ti, me arrodillo y me sonrojo, capricho de los dioses, reina de los mares y princesa de océanos. Vive como sabes y deja que el destino dé forma a la alegoría en que me tienes inmerso.
Muéstrate tal como eres ante tu vasto reino, sutil y hermosa, y sé tú misma, mi amor.
Que las nostas de esta canción se fundan y se graben a fuego en mi interior... My love we are one.
El retorno del guerrero
Falta muy poco para que comience la acción. El tiempo se congela y deja de tener sentido. No hay capacidad para nada más, toda la atención se concentra en un solo punto.
La mente está ocupada en su totalidad preparando al cuerpo para lo que se avecina... la concentración es total.
Si se pudiera pintar el momento aparecería rodeado de un aura con una luz muy intensa y condensada.
Te hablan, te mueves y respondes. Pero no eres tú, el que actúa es un autómata programado por ti mismo con los mínimos recursos preparado para simular que sigues ahí, cuando en realidad el resto de tu ser ha entrado en una dimensión diferente: mil pensamientos pasan por tu cabeza a la velocidad de la luz... miedos, preocupaciones, motivaciones. Primero hay que vencer a la mente para poder vencer después en batalla.
Según van pasando los minutos el cuerpo está cada vez más a punto... en los próximos momentos tendrá que emplearse a fondo.
Un halo de incertidumbre recorre tus últimos pensamientos...¿podré con ello?¿estaré preparado?
Ha pasado mucho tiempo desde la última vez... pero ahora es distinto... estás listo, hay un brillo diferente en tus ojos, y sabes que es así.
Que se preparen...
Un sábado cualquiera
La noche empezó bien. Unos guitar zero en casa de un amigo previo botellón. En estos momentos beber por beber me parece ridículo, pero en este caso me servía de excusa para pasar un buen rato con gente. La Grange, Knights of Cydonia, Sweet Child O’ mine… las canciones iban sonando y la hora de empezar con las copas se acercaba.
Del botellón(primer arquetipo de la noche) no hay mucho reseñable, un par de copas normales y una última poco cargada, para poder tirar millas al día siguiente sin resaca… Y después nos fuimos por ahí. Había ganas, se notaba en el ambiente… Nos fuimos a un bar de copas estándar el cual tenía una camarera conocida por uno de nosotros. Segundo arquetipo de la noche.
Yo me pedí una cerveza, pues ya estoy harto del garrafón, que le den por el culo al precio de amigo. El bar estaba lleno de chicos y de chicas, más chicas que chicos, la verdad…
[stop] Breve pausa para dar mi impresión sobre este segundo arquetipo: Me resulta curioso cómo en la mayoría de los grupos de personas la música pasaba totalmente inadvertida, y no precisamente por estar hablando con el de al lado.
Es interesante ver cómo en determinados ambientes hay cosas que si están pasamos de ellas pero si no están es como si faltara algo. Yo lo comparo con tener la tele puesta en una reunión familiar. Tus padres cambiando incisivamente de canal hasta que localizan uno que quede bien 'de fondo' mientras conversamos con el resto de la familia... [/stop]
Después de ese bar pasamos a otro de lo más parecido... música similar, distintas personas, pero en proporción como el anterior, y copas malas a precios sangrantes. Lo que era igual era la cerveza... y a esas alturas ya hasta me daba igual la marca.
Lo bueno que saco muchas veces de este tipo de quedadas son las conversaciones que podemos llegar a tener... sobre todo teniendo en cuenta que somos un grupo heterogéneo saliendo por bares que a la mayoría nos dan igual:
Desde más arquetipos, como mujeres, fútbol(prefiero evitar el tema), mujeres, mujeres... hasta temas de lo más friki: Mundo de Tolkkien, hipótesis temporales, análisis desde una perspectiva más o menos seria de argumentos de películas... etc.
Esa noche no hubo nada de lo segundo. No es que me aburriera, pero cuando volvía para casa sentía que me faltaba algo. Que algo estaba haciendo mal, o dejando de hacer...
La noche era fría, pues estábamos en pleno invierno, casi no había gente por las calles, y el sábado se acababa. Llegué a casa, me puse el pijama, y abrí mi libro de cabecera con una página al azar:
“Los acontecimientos de tu vida están ahí porque tú los has elegido, de tí depende lo que resuelvas hacer con ellos...”
Poco después me quedé dormido.
DEMANDA DE TRABAJO
Se busca empresa con una vacante libre para realizar trabajos varios.
Requisitos:
- La empresa ha de pagarme un sueldo anual bruto de chopocientos mil €/año.
- Ha de tener área de descanso, pues abundará más que trabajo.
- Me van a pagar todos los gastos, incluso los de fuera de horario laboral.
- Me da igual el área que la empresa practique, fundamentalmente graparé y me dedicaré a pasearme por los pasillos y tocar el culo al personal.
Duración:
- Lo que me salga de los cojones, cuando me cansé me piraré sin dar explicaciones y sin previo aviso.
Requisitos deseados:
- La empresa ha de ser puntera en nosecuantos sectores, deben facturar al año más de lo que pueda imaginar y los jefes tienen que estar siempre a mi disposición, por si necesito algún tipo de servicio ‘extra-laboral’.
Esta demanda de trabajo, por si nadie se ha dado cuenta, xD, es ficticia. Mi intención con ello es hacer una burla(lo más breve posible, no quiero dedicarle mucho tiempo a esto) de las ofertas de trabajo que realizan muchas empresas, en las que piden a gente con una cualificación excepcional, dominio de varios idiomas y la rehostia en verso bendita, para al final meterles en un puesto de trabajo en el que las responsabilidades exceden en mucho al sueldo(irrisorio, por otra parte), con la excusa de una carrera profesional, y que luego tiran al retrete cuando el empleado les empieza a ‘molestar’, y entiéndase molestar como reclamar justamente una compensación de lo que uno en su día a día hace.
Soledad
Permanezco inmóvil en la arena, erguido, apenas sin parpadear. Los diminutos granos se intercalan en los dedos de mis pies, y una ligera brisa mueve mi camiseta impercetiblemente...
El sol luce fuerte tras de mí, acariciando con sus rayos mi cuello, y un azul cielo me permite visualizar aún más horizonte. Alguna nube ocasional se retuerce formando figuras aleatorias, dotando a todo aquello de una cambiante perfección, en constante movimiento. A unos metros de mí, con un vaivén calculado, el agua del mar se acerca y se aleja flirteando con mis pies, provocando, pretendiendo llamar mi atención hasta ahora fija en el horizonte.
Todo aquello forma una ecuación aleatoria, que continuamente fabrica formas livianas y hermosas... la calma es casi absoluta. Mi mp3, celoso del paisaje, intenta producir en mí el mismo regalo que estaban teniendo mis ojos, en forma de secuencias musicales armoniosas...
Mi cuerpo y mis sentidos se van estremeciendo constantemente ante el sencillo y a la vez inmenso paisaje... pero mi mente no está allí. Mi mente había comenzado un viaje allá donde mis ojos ya no llegan, y estaba tratando de encontrar el secreto de todo aquello, la caja de las respuestas a todas las preguntas, a todas mis preguntas...
Y en medio de todo aquello, de repente lo veo con claridad, mi mente me conduce a una habitación vacía con tan sólo una puerta y me pide que la abra. Haciendo caso a mi mente, abro la puerta, y allí estás TÚ, con TU SONRISA, con TU MIRADA...
Un día especial
Cuando me levanté aquel 30 de diciembre se me pasaron varias cosas por la cabeza. Entre ellas estaba la monotonía de prepararme para el trabajo, pero era un día especial, y no sólo por ser 30 de diciembre(hay días que marcan), sino porque ese día había quedado con mi amigo Jokin para ir a ver al padre Jaime.
Por diversas fuentes sabía que últimamente había estado bastante enfermo, y como hacía mucho tiempo que no lo veía, tenía cierta preocupación por ver cómo vería a aquella persona, que siempre había sido tan activa.
Una jornada laboral bastante parecida al resto de días en estas fechas, una comida estándar y una siesta posterior para descansar y poder afrontar lo que me quedaba de día con energía.[...]
[...]Ya con mi amigo Jokin a mi lado y enfrente de la capilla llamamos. Nos abre un señor y nos dice que esperemos en la entrada. Nuestras miradas denotan nerviosismo y cierta ansiedad.
Un poco más tarde vuelve el señor y nos conduce a la estancia donde espera Jaime.
Mi primera impresión es buena. Una cachava le sirve para acercarse a nosotros, y sin embargo lo hace con energía... Y nos da un efusivo abrazo.
Nos sentamos, empezamos cada uno a hablar de nuestras vidas... el tiempo va pasando, y cuanto más le oigo hablar más me maravillo.
Sus palabras llevan fuerza, convicción, pero sobre todo, una gran humildad y mucho amor.
Una hora y media es suficiente para darme cuenta del gran hombre que un día nos dio una charla por primera vez en el salón de actos del colegio.
Nos despide con otro efusivo abrazo y se marcha a dar misa.
Jokin y yo nos miramos de reojo. Lo noto. Un pelín sí que hemos cambiado en ese corto espacio de tiempo. Volvemos con más alegría de la que fuimos.[...]
[...] Un poco más tarde pasamos media hora Jokin, Carol y yo en un bar conversando animadamente. Viene una amiga de Jokin llamada Claudia. Carol ha de marcharse, y nosotros continuamos por ahí. Había que alargar ese día de alguna manera.
Decidimos pasar la noche cobijados en el Maeloc, y según pasa el tiempo, hablando de cosas variopintas, algunas más serias que otras, me voy dando cuenta de que Jaime tenía razón en una de las cosas que nos decía: La vida está para vivirla, y para estar alrededor de quienes queremos estar y para amarlos.
Llevo ya un tiempo conociendo gente estupenda, con mucho que aportarme, y aquel día, después de haber visitado a Jaime, de haber podido estar con Carol(me hubiera gustado que hubiera sido más tiempo) y de estar en el Maeloc, hablando de cosas interesantes, con Jokin y Claudia, me di cuenta de lo que realmente quería en la vida, y de lo que tenía, y me sentí realmente bien.
Gracias a todos vosotros, Jaime, Jokin, Carol y Claudia, por haber participado en un día especial.
Por último quería citar una de las cosas que nos dijo Jaime mientras estuvimos hablando con él (intentaré ser lo más fiel posible):
"...hay una energía universal que podríamos llamar Dios y que hace que las personas nos queramos entre nosotros..."
Nick
Hoy ha sido un día normal, anodino, una mañana laboral, con tarde en casa y posteriormente un squash con Nacho(Bueno digamos que justo antes del squash dejó de ser anodino para pasar a ser un buen fin de día, J). Una vez acabado el squash a casa a cenar y a mi habitación.
Ya en mi habitación me siento delante del ordenador pensando en que tengo algo que decir... pero no sé el qué. Y me conecto en bucle en el winamp Free de Rachael Lampa.
Tengo un sentimiento dentro de mí desde hace un par de días que me tiene inquieto. Este sentimiento ha venido a raíz de quedar con una persona muy especial para mí.
Me referiré a esa persona como “Nick”, a partir de ahora, para no ser demasiado redundante, puesto que por motivos propios no pienso desvelar su identidad.
Digamos que Nick no está pasando por un buen momento personal en estos momentos, me enteré al quedar... y me quedé perplejo, sin saber muy bien que decir...
Suelo ser una persona que ve venir ciertas cosas según se avecinan, pero esto me pilló por sorpresa y me quedé a cuadros...
Pero bueno, voy a ir al grano. A raíz del día que menciono anteriormente he estado pensado acerca de Nick y he decidido plasmar mi percepción acerca de todo esto...
Conozco a Nick desde hace mucho, mucho tiempo y he vivido muchas cosas buenas con él, y por desgracia algunas malas...
De pequeños nos picábamos mucho mutuamente, nos “chinchábamos” y pasábamos los días de nuestra niñez con eternas competiciones por casi todo.
Luego fuimos creciendo, y en la adolescencia coincidimos en nuestra gran pasión: El balonmano. Supongo que eso es lo que más unidos nos ha mantenido...
Y desde entonces hasta hoy, hemos seguido manteniendo el contacto, hablando y quedando de vez en cuando...
Aunque él no lo sepa, siempre le he admirado, pues es una persona que se ha hecho a sí misma... ha superado vicisitudes que sinceramente yo no sé si habría podido con ellas...
Es una persona que siempre ha procurado desempeñar las tareas que pretendía hacer a la perfección, con sumo cuidado, con mucha atención, rozando la obsesión, y eso ha hecho que actualmente esté donde está, laboralmente hablando... En mi opinión personal “con dos cojones”.
Y más allá de todo esto, siempre ha demostrado tener un corazón de oro, puro nervio, pero con un interior inmeso lleno de buenas sensaciones.
Este post va dedicado a ti, Nick. Desde mi interior creo que todo acabará bien con lo tuyo. Paciencia... Eres maravilloso, no te dejes abatir y lucha.
Y por último, después de pensar en todo ello, y de pensar en cómo es Nick, me he animado a poder con mis inquietudes, y a luchar por lo que quiero. Con uñas y dientes, hasta el final.
Los amorosos
Últimamente tenía este poema rondando la cabeza, por diferentes circunstancias, y me apetece compartirlo con vosotros. Espero que os guste.
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.